viernes, 27 de febrero de 2009

Mi señora...

Quisiera darle las gracias, señora, mi señora, por tanto, por tan bueno...
Me daba forma en la madrugada, bajo un silencio tiznado de olvidos y promesas, me acariciaba al alba, como la tierra que mece al que la trabaja, me regalaste fe y esperanza a media mañana cuando el campanar suena y la pereza se diluye. Y no te logro olvidar, mujer, esos atardeceres a tu vera, horizontes que se hacían finitos pues tu mano lo alcanzaba todo, no te logro olvidar amada mía,dueña de mi inocencia...
Musa de mis palabras,inspiración de mis carnes, consejera en la desdicha, amante fiera cuando la lujuria se acercaba a mi orilla, a mi humilde barca, allí donde me susurraste los mejores versos, donde me ofreciste los mejores aromas, allí jugaste y no perdiste, sin lamentos ni reproches, como buena señora,mi señora...
Mil lágrimas derramé cuando me olvidabas, cuando te hacías pequeña en la distancia y tu lino se hacía paño. Nadie supo consolarme cuando te rendiste, ni el viento ni el destino, ni mucho menos juramentos huecos y lejanas letanías, tan sombrías como mi calma, efímeras como mi paciencia...
Volví a tí al tiempo, cambié, no sé, cambiaste, pedí en una esquina clemencia por el olvido, te ví arrastrarte en tormentas, ví romper cristales sobre tu espalda, como puñales de un mundo que no sabe ni entiende de honores, ese que bordaste con paciencia en el cuello de los que te abandonaron, los mismos que hoy cumplen condena eterna, la de las almas que no tienen alma y cambiaron su patria por unas risas y unas monedas, la peor de las penitencias, proscritos en desiertos de sensaciones...
Sin ser vistosa me seduces, como la mejor de las amantes, y, sin embargo, pueblo, te soy infiel cada domingo por no perderme entre tus calles y contarte al oído mil historias de amores que se fueron y vientos que sonríen al pensarte. Villarrasa, señora, mi señora, mis respetos...

miércoles, 25 de febrero de 2009

Descubrimientos en la madrugada...

Podrían ser las 2 de la mañana del domingo, la noche era clara pero fría, y más aún en el patio de mi casa del pueblo, donde a esa hora asoman babosas en busca de esquinas húmedas y el suelo se hace hielo. Me había quedado traspuesto escuchando las crónicas de los partidos, resguardándome en la estufa de un frío que calaba. En esas que me desvelé con hambre de oso y corrí a la cocina salivando al imaginar el arroz salteado o la pasta gratinada que me iba a zampar cuando me percaté que en ninguna de las tres malditas bombonas quedaba una pizca de gas para darme el ansiado gustazo. Después de mucho probar y maldecir encontré una de esas cajas militares de comida que mi padre había dejado por allí olvidada. Tienen que verlo, viene de todo, desde unas latas con cocido hasta mermelada y galletas, cerillas, chicles, vitamina C, y hasta unas pastillitas blancas que arden durante un rato largo para darte tiempo a calentar condumio. Y en el fondo, eso es lo mejor, una especie de chapita que, bien doblada, hace de cocinilla improvisada al calor de la pastilla de marras. No dudé, abrí la lata de albóndigas y allí, en medio del corral, con frío polar, me ví ensimismado en la fogata y las burbujas hasta que decidí que iba siendo hora de probar el invento. Y a fé que estaba bueno, quizás el hambre engañó al paladar, pero disfruté del alimento como nunca. Y fue, mientras me llevaba a la boca el cacho de carne, cuando pensé, embobado en un Boeing que surcaba el horizonte, en todas las cajitas de ración diaria que podrían comprarse con lo que costó ese avión de pasajeros. Les ahorraré la cuenta, dos millones de cajitas de comida. Sí compañeros, dos millones de personas que comerían caliente a cambio de uno de esos aparatos sin alma. Y ahora cavilen si ese coche que tanto desea, ese viaje que lleva tiempo planeando, ese vestido del escaparate o ese pisito de la playa vienen mereciendo la pena, cuando hay cajitas que, por menos de 1 euro, te hacen sentir vivo tanto a ti como a tu tripa durante un día entero, a ese binomio tan malacostumbrado a la buena vida y que no aprende a pesar de los pesares, pues sabe el artista y el inventor que las mejores poesías y creaciones salieron de corazones llenos y estómagos vacíos, pero no muertos de hambre…

lunes, 23 de febrero de 2009

El fin de semana dio para mucho. Me quise esconder en el pueblo, en una casa fría donde el silencio hace las delicias ante tanta vida ajetreada y estrecheces de finales de mes. Nada de grandes hazañas, unas cervecitas salpicada de risas con los amigos mientras niños vestidos de domingo corretean detrás de una pelota. Pero es agradable, sobre todo cuando llevas tiempo sin pararte a pensar en los pasos que das y el camino que pisas. Vuelta a la realidad...

jueves, 19 de febrero de 2009

Mi tía Isabel...

Vive en la sencillez, caminando despacio, como respira, como el latir apacible de un corazón que no conoce más pecado que dar la espalda a la inocencia antes de tiempo. Su sonrisa, sincera, su bondad, infinita. Su mundo no sabe de leyes más allá del altruismo por los que quiere, no hay lamentos para el que acerca el barco a su orilla, su victoria ante la vida es eterna…
Le encontró el destino antes de tener espada, dos hijos que hoy son la mejor expresión de su quehacer por este páramo de existencia. Y sola, ante todo, los educó, a la vez que tomaba ejemplo de sí misma, pues no tuvo más referencias que las burbujas que parecían divinas y llenas, pero que al rato explotaban y dejaban un vacío amargo…
Vistió su estampa de esperanza y de trabajo, desde cero, donde empiezan los grandes, y fue construyendo con ahínco y esmero la mejor de las obras, la familia, abatiendo con destreza cada golpe de estilete, con armadura cada vez más firme. Cuida su estirpe de una manada de lobos continua que acecha el horizonte, vientos que soplan en contra y traen lodos que no merece el común mortal, y esos buitres a la espera de carroña, pero que saben que ante una madre hay poco que hacer, pues no hay mejor defensa que la indiferencia…
Y es que hay varias vidas en la tuya. Madre responsable, mujer trabajadora, amiga que responde, amante, hija comprometida… y en todas ellas la misma tez, sincera, sin tapujos ni contradicciones, con la mano tendida a los suyos, demostrando que no hay mejor ejemplo que hacer las cosas bien de manera sencilla, inspirando palabras humildes...
No espereis que tuerza la forma ante nada, ellas los gestos los hace con el corazón, y con el corazón te digo que quise que tuvieras unas letras, de tu sobrino, el mayor, ese al que tanto has mimado y querido, y que siendo ya medio hombre, se siente aún niño a tu regazo…

miércoles, 18 de febrero de 2009

Café Gijón, en Sevilla..

Dió que hablar lo de los marcianos en la sobremesa. En ese ratito para el café que compartí con mis compañeros de fatigas. Las opiniones eran dispares y curiosas, desde el que negaba la existencia de vida extraterrestre, al menos inteligente, hasta el que estaba convencido de que los muñecos verdes tenían nuestra forma y vivían entre nosotros. Y entre medio risas y matices...
Allí ocurría, en aquella cafetería, en plena discusión teorizando sobre si el alienígena tendría que ganarse el pan como el humanoide típico... sobre si sería considerado como ilegal, por aquello de la dificultad de arreglar los papeles a cualquiera hoy día. Y la gente de alrededor alucinando...
Y en esas estamos, la charla terminó y cada uno tomó rumbo dispar dándole vueltas al cotarro. Y yo, que reí un rato, quedé contento. Unas letras mías habían hecho, sin quererlo, que Laura, ganadora de bienales de flamenco, Antonio, pintor excelso de batallas, Juan, padre de familia y mago del piano, Sara, nómada de nuestro tiempo, Ana, con su altruismo de otro mundo, y servidor, echáramos unas risas y equiváramos problemas y estrecheces lo que dura un café. Reunión de artistas incomprendidos. Lo de los marcianos viene siendo lo de menos...

martes, 17 de febrero de 2009

Esos vecinos verdes

Entre el amasijo de noticias que nos inunda cada mañana entre tanto portal de información o teletipo efímero encontré un estudio de unos científicos americanos que demostraba la existencia de miles de planetas con las mismas características que la Tierra, solamente en la Vía Lactea, esa donde habitamos, galaxia entre millones. Por lo cual se supone que la vida en otros planetas es más que probable, desterrando tantas creencias y dogmas como siglos tiene la historia de la humanidad. Y uno piensa, y no es en valde, que si mañana un marciano verde provisto de antenas aparece saludando desde su nave platillo, con cuatro dedos y desnudo, no cambiaría tanto el cotarro. Primera plana, eso sí, pero poco más. Serían recibidos con los brazos abiertos por politicuchos, autoridades y toda la pesca, que para eso el currelas paga las recepciones a base de IVA, probarían las exquisiteces de cada tierra, leerían las mejores obras, admirarían pinturas, se deleitarían con esculturas e inventos, gozarían con Mozart, Picasso, Leonardo… y volverían a su planeta para contar lo que aquí vieron y dirían dos cosas, estoy seguro. “Que de arte y envidia esta plagado el universo, pero que de vida inteligente, ni rastro…”

lunes, 16 de febrero de 2009

Hace un par de años por esta época estaba perdido, sin expectativas, sin un futuro prometedor, mucha culpa y mucha indiferencia. Hoy celebramos que todo ha cambiado.

jueves, 12 de febrero de 2009

Poeta Laraña...

Permita letras humildes haciendo honor a su aura. Cualquier semblanza que se le dedique no acercaría a imaginar tanta profundidad en un sólo corazón, y es que hay más razones que palabras que signifiquen. Les hablaré hoy del padre entre los padres, de apellido Laraña, ese que habita en reino celestial pero que antes de partir quiso regalar al mundo la esperanza y la bondad de un alma pura, libre y eterna...
Ocurría cada domingo a las doce, cuando el Sol más aprieta, el Padre Laraña vestía su capa blanca, honorable, y se deslizaba a la iglesia desvencijada de humilde construcción, allí en isla lejana, lejos de su tierra y de su gente, esa que le dedicó tantos nombres de calles y vestigios de César triunfante, por simplemente ser como era…
Comenzaba la misa como dicta el regio canon, recitando con destreza cada verso bíblico, dando la razón a la poesía del mensaje, esa que reconocías en cada párrafo sólo si sus labios eran puerta al mundo, como poeta.
Entendí entonces que la oratoria distingue a la persona, y que, más allá de credos y dogmas, la paz empieza por uno mismo, con un sinónimo común, el amor, altruista y sin esperar nada a cambio, tan sencillo como quimérico, a la vez posible…
Jesuita por convicción, cuentan sus compañeros que leía y releía párrafos subrayados de cualquier texto, antiguo o moderno, si versaba sobre actitudes humanas, quizás intentando dar respuesta a tanta pregunta sobre las relaciones entre iguales, tan complicadas como, a veces, hermosas…
Levantaba al alba, dirigía unas oraciones sinceras de rodillas y disponía de sus quehaceres con la misma humildad que inauguraba centros de día en su nombre o le condecoraban con medallas por su trabajo y por su buen hacer.
Son interminables las obras, incontables los lugares que visitó sin dejar indiferente, contaba por miles los agradecimientos de niños, mayores, adolescentes… siempre al lado del que no tiene nada, dando calor a inviernos gélidos con miradas solemnes…
Se retiró poco antes de su muerte, a los 95 años, tras haber dejado tras de sí una vida completa de misiones y bondad infinita, y obró milagros, ese requisito que pone el Vaticano para santificar. Lo hacía cada domingo, en misa de doce, con la iglesia repleta de almas vacías que salían por la puerta media hora más tarde dando un sentido a sus pasos. Su milagro consistía en eso, desde el amor, curar corazones en espanto, simplemente con palabras sinceras y escalofríos repentinos...
Su legado curtirá a los que le conocieron, sus palabras se oirán por los tiempos, su mensaje vivirá más allá de su tumba y sus oraciones. Mi lanza y mi pluma recordarán su semilla con pulcritud, como entendió su existencia, y clamarán honores puros en cada gesto, si usted, donde estuviere, tiene a bien guiarme en el desempeño.
Me trataste de “hijito”, y como padre amable que fuiste honraré tu presencia en este mundo dejado de la mano de Dios, ese al que tanto leías y rezabas… y aún así, padre, no seré digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya… bastará para rendirte pleitesía...

miércoles, 11 de febrero de 2009

Así vienen dadas compañeros. Me levanto con la noticia de que el Banco Santander le da al Madrid un crédito de 70 millones por fichar a Cristiano Ronaldo, sí, un tío que se dedica a darle patadas a un balón de cuero. Es para retirarse al monte... mañana propongo terapia...

martes, 10 de febrero de 2009

Operación Obama

Robin Obama de los bosques, presidente por derecho y bandera de un mundo diferente, en medida irrefutable, ha instado a prohibir sueldos mayores de quinientos mil euros a los altos cargos de las empresas sobre las que ha actuado el plan de rescate del Congreso estadounidense. Sí, les hablo de aquellos bancos y financieras que vivieron por encima de sus posibilidades, ofreciendo el oro y el moro y mirando para otro lado, que para eso son únicos los presidentes y ejecutivos. Pues bien, el gobierno americano, divisando el desastre, acudió en su ayuda inyectando dinero del Estado para sufragar agujeros ganaditos a pulso.
En esas estamos, que llega Obama al poder y nos viene a decir que los dirigentes de esas empresas,por ley, deben tener un “sueldo” acorde al momento por el que están pasando. Y es cuando se produce la histeria colectiva entre los mandamases de esas empresas indignas, y montan en cólera, argumentando que si les bajan el sueldo se irán del país, donde no haya restricciones para engordar el buche a trocomoche.
La medida de Obama es o era impensable bajo un gobierno capitalista que vivía de la premisa del “tanto vales tanto ganas”, ya saben, eso de que es justo ganar 1 millón porque reporto a las arcas de mi jefe 2 millones, ese castillo de naipes a punto del desbarajuste…
Por eso entono hoy el aleluya, por la esperanza de vivir en un mundo más justo donde se premie al honrado y no al "listo" con sus artimañas, a ese sistema me apunto sin pensarlo. Ya sé lo primero que haré hoy, buscaré en la guía telefónica el apellido Obama, a ver si el hombre tiene un primo o algo en Albacete que nos libre de políticos corruptos, presidentes de bancos avariciosos y demás chusma trajeada que habitan por estos lares…

lunes, 9 de febrero de 2009

Ladrones y bolígrafos...

Recibir aplausos por unas cuantas letras y silencios reconforta, sobre todo porque el autor no reconoce tanto mérito en lo que su pluma dibuja. Me alegra que acudais y disfruteis, inimaginable para el común mortal que soy.
Pero hoy quiero pintar menos versos y más prosa de la que amarga. Sucesos que ocurren en lo cotidiano que uno no entiende, por mucho que busque en Google. Y es que, en el periodo que va desde el 20 de Diciembre al 20 de Enero, mes en el que no estuvimos prácticamente en el piso, la factura de luz ascendió a 180 euros, cuando estábamos pagando normalmente unos 40 o 50. Habrán escuchado la noticia, le ha ocurrido a más de un españolito, con lo que la cuesta de Enero se hace pared infranqueable. Y uno se siente indefenso, pues se nos dice con educación “pague usted, y después reclame”, y a otra cosa…
Y te hartas, te hartas de no recibir una mísera ayuda, tener dos trabajos para pagar unos estudios y aún así tener una vida mediocre, y llegar con lo justo al día 22 de cada mes. Te hartas de sentirte mangoneado y tener la sensación que ésto no ha hecho sino empezar. Te hartas, desde luego, de pertenecer a un “sistema” en el que no te han preguntado si querias entrar, y del cual, ni mucho menos, te dejan salir… Sólo me quedan mis letras, eternas, y la seguridad de que leerme no os costará un duro, a menos que no tenga para bolígrafos…

viernes, 6 de febrero de 2009

Héroes que madrugan....

Padre de familia que conoces el frío de la madrugada cuando tus hijos hacen las de Morfeo, mientras tu esposa, compañera, prepara el desayuno de los héroes. Este canto va dedicado a aquellos que dejaron de pensar en sí mismos y torcieron gestos por corazones inocentes. No hay mayor locura, ni tanta magia, pues la esencia de lo divino la puedo reconocer cada mañana en cada acera, quizás absorto tras el cristal del autobús empañado por el vaho y la desidia. A veces te observo en la barra, con el café a medio tomar y la mirada perdida, reflejo de un mundo que intuyes vacío. De pronto giras tu estampa y mentas al altísimo por tener que luchar en una guerra perdida de antemano, con batallas a menudo crueles. Ducho en recibir estocazos y esquivar espadas de punta fina, te has curtido en el infierno, en el peor de todos, ese que dicta sentencia a muerte si el miedo llama a tu puerta y la esperanza salta por la ventana de la injusticia, porque de tus manos dependen bocas de tus carnes, y eso compensa todo…
A veces luces traje, otras harapos, pero es tu cara el peor disfraz, ese que cada mañana, a primera hora, calzas en el desamparo. Tu rostro clama fonemas de otro universo, allí donde el honor no se compra y el cariño permanece, más allá de contratos y promesas. Te oigo en silencio jurarte paciencia, te rozo y noto la calidez de un corazón rodeado de ánimas gélidas que hielan hogueras, y te veo persistir en lo imposible, desafiando probabilidades, acechando la lógica, esa que no se atreve a murmurar rendiciones en tu presencia, porque sabe que apuesta en falso, a pesar de todo…
Esta es mi oda al padre, a la madre, a todo aquel que mire por todo y por todos sin mirarse, aquel que piense que la bondad de las almas salvará al mundo, y lucha para que sus hijos lo vean, aunque ellos hayan tomado ya otro camino, allí donde va la gente buena, en honroso altruismo…
A usted, padre o madre de familia, mañana, cuando vaya camino del trabajo, dejaré de decirle, por vergüenza, que le observo, le respeto, y le admiro…

miércoles, 4 de febrero de 2009

Excursiones y tragedias....

La ocasión y mi ausencia, por justificada que sea, lo merece. Pequeñas anécdotas de mi breve existencia que hagan el café de primera hora más agradable al paladar, exquisito o rancio según lo que haya detrás, que para paladares y gustos, colores.
Recordarán vuesas mercedes, si tienen a bien, aquellas primeras excursiones en el colegio. Las recordarán porque eran emocionantes. Te subías al transporte a primera hora, entre carcajadas y bromas, los mayores trabajando, de un lado para otro, con cara desencajada, y tú pegado al cristal del autobús saludando al que más y al que menos, embobados al conocer que, más allá de tu aula, en horario de clase, existía vida y movimiento. Sentarte con tu mejor amigo, cerca de la niña que te hacía ojitos, cantar al unísono, esa mochila con el bocadillo, en papel albal, y alguna bolsita de golosinas que duraba bien poco.... Todo lo preparabas con ilusión desde días antes, con la certeza de pasar una mañana repleta de nuevas sensaciones, risas, juegos y algún que otro guiño inocente a la guapa de la clase.
En esas estamos, la tarde antes, siguiendo el ritual de siempre, mi madre me dio doscientas pesetas de la época, un Potosí, para visitar a Don Paco y canjearlo por una bolsa repleta de confituras azucaradas, las mismas que al día siguiente zamparíamos con vehemencia y desasosiego. Casi merecía la pena el viaje sólo por aquellas chucherías, pues el lomo empanado estaba bueno, no se me enfade, madre, pero el paladar de los seis años no es amigo de las proteínas en demasía…
Vuelta al hecho, que desvarío. Ya en casa, todo preparado, con Sergio, sentados en aquel sillón de escai negro que se pegaba a la piel, empezamos, al mismo tiempo, a sentirnos mal, como con fiebre. Mediaba el silencio, y las caras se iban desencajando por momentos. Allí, los dos, cada vez con peor cara, callados, pues era mejor no decir nada, era impensable perderse la excursión, aunque sólo fuera por las golosinas, por eso o porque la gente no pensara que tu mamá no te dejaba ir porque le daba miedo, que había madres para todo…
Pero cuando el cuerpo dice basta no hay excusas. Tras un rato ensimismado, cada uno mirando al suelo, tristes pues nos olíamos el pastel, Sergio decidió irse a casa, creo que ni me despedí, estaba enfadado con él, por enfermar, y conmigo al mismo tiempo, por lo mismo. A la mañana siguiente una llamada, era Sergio, que no iba, colgué sin escuchar excusas, me había quedado de un brochazo sin compañero de asiento, sin chucherías, pues se las llevó el indeseable el día anterior, y sin vergüenza, pues no tardé más de dos minutos en decidir que yo tampoco estaba en condiciones de ir a ningún lado, la dichosa fiebre, ya saben. Algún Dios inmisericorde que quiso darnos la vara aquel día de Mayo… y es que no hay que subestimar al destino, tan cruel como caprichoso.
Aquella fue, la historia de dos niños y una excursión que acabó en tragedia, a pesar de Don Paco, las chucherías, el lomo adobao, el autobús, la niña guapa y la madre que los parió…

lunes, 2 de febrero de 2009

Se acerca con pasos de plomo el final de este camino de penumbras, hoy pido permiso para aplazar mi terapia, obligaciones laborales, ya saben....

jueves, 29 de enero de 2009

Cuesta soltar amarras...

Si tuviera que contarles mi breve existencia lo haría a la lumbre de un candil, en medio del océano, con la luna de fondo y una guitarra que embelesara, con el lenguaje de los marinos, que es puro…

“Amanece la mar compasiva, vaivenes limpios que acarician buenos presagios, a la vez que escaman, pues sabes del carácter traicionero del viento, ese que ahora sopla de popa, fuera y dentro del navío. El cielo torna despejado, la marinería labura sin descanso y de buena gana, un oasis entre tanta tormenta, esa que venía azotando con descaro. Trazo en mis cartas de navegación rumbos acordes a la exigencia que reclama el momento, sorteando lo más que puedo arrecifes que desgarren una embarcación roída por tanto despropósito, batida en luchas inútiles y sin sentido, dejando bajas y lamentos, regado de lágrimas innecesarias.
Hace ya tiempo que salimos de puerto, mi madre con su pañuelo, envuelta en nostalgia, mi padre, serio pero convencido, consciente del camino,ese que yo ni divisaba. Mis amigos, con sus sonrisas, inocentes pero sinceras, mis maestros, de espada, de navegación, de imaginaria, que modelaron mis remos con esmero, pues sabían que las mareas no acompañan buenas intenciones. Todos con la esperanza de una vuelta con vida y con sapiencia, allí donde muchos fenecieron…
Y desde entonces, hasta ahora, mar, a veces convulsa, a veces serena, motines en plena tormenta, piratas indignos, centellas en noches frías y solitarias, zozobras en orillas de islas en medio de mares tristes y sin vida, pero también, de vez en cuando, vela mayor empujando nuestra dicha con desmesura, pesca furtiva que saciaba, tesoros en cofres sin llave, chapuzones en aguas cálidas, con delfines acompañando gestos, aplaudiendo cada viraje de timón….
Y ahora que la visibilidad es buena y la bruma se hace amiga, si bien lo quiere Neptuno y las fuerzas del mar no me lo impiden, quisiera brindar por estas manos y estos ojos, en los que nunca perdí la fe, para que me lleven a la Atlántida de los corazones, desde donde sólo soltaré amarras para atracar en puerto divino, donde San Pedro comanda, y porque viene siendo obligatorio, para el mal y el buen almirante, allén de los mares… "

miércoles, 28 de enero de 2009

Pérdidas irremplazables.

La cosa tiene mandanga. Lo habrán escuchado, y, si no es así, preparen paciencia que lo van a tener hasta en la sopa, que para eso vivimos en un país de periodismo buitrero. El sábado por la tarde desapareció en Triana una niña de 17 años, de familia humilde trabajadora, de esas que llegan a fin de mes con la soga al cuello, no sé si les suenan. Estamos a Miércoles y siguen sin encontrarla, con la única pista de un grito escuchado por un vecino y otra vecina que dice haberla saludado en el mismo portal a la hora de la desaparición. Gente sencilla envuelta en historias desagradables, de difícil solución, porque mientras la hipótesis de la "chiquillada" se va desvaneciendo, los medios de comunicación empiezan a hacer noche en la puerta del domicilio como carroñeros del morbo, con el pretexto de dar buena información. Ojalá la encuentren, viva, ciudadanos de a pie no merecen tanto desagravio, no imagino peor dolor para un padre que perder de vista a una hija. Mi solidaridad.

martes, 27 de enero de 2009

Que el destino me siga tratando como hasta ahora... y no faltaré a mi terapia...

lunes, 26 de enero de 2009

Terapias varias...

Si mi dicha va a consistir en dibujar momentos amables, divertir con letras fáciles al anónimo que se asoma, revestir de colores pastel una existencia insulsa y pasar a otra cosa como si nada, la terapia no tendría sentido.
Si tus entrañas no gritan al ver la foto de la desvergüenza, si tu gesto no se tuerce ante la herencia de la ignominia, de nada vale que juegue con expresiones y mensajes. El ser humano, tan cruel como maravilloso, tan humano como inhumano, por paradójico que parezca, es miel entre los dedos, tan maleable, brillante, pero empacha. Empachan los abusos de poder, los delirios de grandeza, la indiferencia, el cinismo... No soy ejemplo de nada, Dios me libre, pero he entendido con el tiempo lo que no me canso de repetir, como gazpacho, la bondad la podemos aprender, desde fuera hacia dentro o viceversa, factible aunque difícil, por utópico que resulte.
No les llevaré al desengaño, la felicidad como elemento estable no existe, pero hay algo aún más importate que podemos alcanzar, más cercano y dependiente de nuestros actos, una estabilidad para con nosotros mismos que nos haga estar a gusto con nuestro entorno, desde lo que vestimos hasta lo que miramos. El camino hacia ese estado radica, indudablemente, en uno mismo. Si algo ha demostrado el ser humano en siglos de historia es hacer posible lo imposible y demostrar que el cambio puede triunfar, y de forma rápida, desafiando leyes naturales incluso, lo que ninguna especie logró conseguir...
En esa lucha me encuentro. Mientras, intenten ser buenas personas, la terapia que sigan es lo de menos...

jueves, 22 de enero de 2009

Dos Párrafos....

Es una delicia pasear por la playa de la Victoria en Cádiz a primera hora de la mañana, recorrer el centro con esas callecitas amables que te transportan a época de mercaderes y marinos de los de verdad. Málaga es un primor, su gente, bañarme en la Malagueta de madrugada, desnudo, como mi alma, libre de lamentos y de malos augurios. Córdoba, noble, su estirpe musulmana hace que vuelvas a los orígenes de tu historia, que es la de todos, y perderse entre las columnas de la Mezquita, inolvidable. Granada, mágica, su Albaicín de noche despierta las sensibilidades más toscas. Sevilla y su duende, la idílica estampa de Ronda, los pueblos blancos de Cádiz, de Huelva, donde el tiempo camina, olvidando prisas. Cazorla, Antequera, Jerez, despierta, Carmona, Aracena, Sánlucar… en todos esos sitios guardo un rincón, un lugar donde me siento en la mesura y contemplo rostros anónimos, hasta que el Sol me retrata siluetas invisibles, y sigo mi camino…

Y llego a Huelva capital, descubridora sin serlo, y relajo mi alma por su paseo marítimo, a la sombra de árboles que dan cobijo a la esperanza, con la ría, limpia, testigo de mis pasos, y al fondo el amplio océano, donde veleros y pesqueros se mezclan en postal inigualable. Su casco antiguo, historia en carnes, herencia de un pueblo, el Tarteso, ejemplo de bondades. Sus parques cuidados, donde respirar es tan necesario como maravilloso, sus gentes, agradables al trato y abiertas a nuevas sensaciones, ideas en ebullición por las que luchan, hasta la muerte, pues sienten su tierra como innegociable. Oir tocar la guitarra al Niño Migué en teatros abarrotados, aplausos eternos, como la sensibilidad del que aplaude, onubense por derecho y orgulloso de sus raíces, porque hay motivos para estarlo…

Dos parráfos escribí hoy, uno verdadero y otro mentiroso, y un dolor que mata en ambos, uno por tenerlo lejos, y otro por sólo poder imaginarlo…

miércoles, 21 de enero de 2009

Autorretrato clínico

Me ocurrió el otro día repasando conceptos de patología clínica, y es que uno tiene el defecto de aplicar cada minucia que aprende, aunque a veces, como ésta, no pase de ser un simple juego de palabras y similitudes… y si no atiendan.
“El mundo contra mí”, me digo siempre, frase clasificable dentro de los trastornos paranoides de la personalidad, éste blog da buena fe de la proposición anterior, tan cruel como verdadera. Leemos a un trastornado, pensarán, pero no se alteren, mis huéspedes, pues éste trastornado que escribe, por las mañanas, a primera hora, sufre de temblores varios y actos involuntarios que extrañan y asustan, y descarten el frío del madrugón, pues los síntomas no remiten a veinte grados, ni mucho menos, pero no se preocupen, lo más seguro es que sea un síntoma conversivo, propio del trastorno de Despersonalización o Trance, muy normal en centros mentales de la provincia,y no hablo de ayuntamientos. Aguarden un poco y no se me vayan, que va para largo.
Amnesia disociativa, pues no recuerdo ya casi los momentos buenos, esos que deberían dar color a mi existencia. Y claro, todo esto desencadena en un estado de Depresión Mayor, con especificador catatónico, que para eso me quedo embobado conmigo mismo, más aún si escucho a algún político siniestro, en este mundo surrealista. Todo ello mezclado con episodios maniacos, de subidas eufóricas del estado de ánimo para rápidamente hundirme, propio del Trastorno Bipolar, por aquello de los dos polos, oiga.
Afecto negativo la mayor parte del tiempo, desorganizado para mis quehaceres, y multitud de alucinaciones, esas que me dicen que me van a regalar 400 euros, que me van a pagar el piso, que mi sueldo va a dejar de estar congelado... cumpliendo perfectamente los síntomas para la ezquizofrenia, por duro que suene, de inicio agudo y mal pronóstico.
Fobia específica, odio generalizado a los políticos y a los aprovechados, agorafobia, cada vez detesto más salir a la calle para verle la cara a pijomentas de turno empinando el codo en autodestrucción, que esa sí que es masiva, insomnio que perdura, problemas gastroinstestinales, esta comida incomible, delirios, sin ser de grandeza, etc, y todo inducido por sustancias, un CO2 cada vez más presente en mi pulmón, que me llega al cerebro colapsando atisbos de buenas intenciones…
Un caso clínico difícil, desde luego, y es que hay que estar loco para vivir en un mundo como éste, pues si no, es imposible…

martes, 20 de enero de 2009

Perdonen el descanso, obligado y necesario. Mañana publicaré, hoy me encuentro demasiado bien como para reflexiones que hieran mi alma, hoy prefiero esta burbuja de mentira...

miércoles, 14 de enero de 2009

Victorias amargas...

Cuando digo que no soy de este mundo lo digo con razón, y cuando lo olvido echo la mirada atrás, a la infancia , a esos momentos mágicos que permanecen en una retina cada vez más desgastada por el latir cotidiano.
Quien me conozca más allá del educado saludo sabrá que siempre fui muy competitivo, y no sólo me vengo refiriendo a exámenes cruciales, ni siquiera a objetivos laborales impuestos, por mí o por quien sea, sino también a cosas nimias como llegar antes a la cola del pan, adelantar con la bici a primera hora, terminar primero el café, imaginen… Con el tiempo entendí innecesario tanta prisa por todo, tanto desgaste por simple manía, y mi corazón tornó en latidos más reposados, pero de pequeño era insaciable hasta la extenuación en tan insulso propósito, aliñado con terrones de inocencia que se pisaban a veces, y para muestra un botón, que dicen.
2º de EGB, 8:50 de una fría mañana de otoño, multitud de alumnos en la puerta del colegio a la espera de que abrieran para salir pitando por el patio hasta la puerta de la clase en carrera a muerte, para después formar una fila y entrar al aula, ya ven la recompensa. En aquella carrera había desde zancadillas hasta empujones, eso si no tenías que pisar a alguien que había tropezado justo delante tuya, porque ni te planteabas parar, que allí lo que mandaba era ser primero a costa de lo que fuera. Por supuesto yo estaba metido en todos esos fregaos siempre, pero aquella mañana, el destino, tan cruel, iba a jugármela, y es que llevaba en el bolsillo derecho, no se me olvidará, 500 pesetas que me había dado mi madre, esa moneda gorda, recordarán, para pagar el seguro escolar anual. Un Potosí para esa edad. Pero en aquella carrera que gané debí caerla entre tanto traqueteo de piernas, y cuando me quise dar cuenta, ya en la fila, la había perdido. La angustia fue tal que salí del jaleo de primera hora volviendo sobre mis pasos, desandando el camino, con el fin de encontrarla, sin fortuna. Mi desazón era total, llegué a clase tarde y hablé con la profesora, y cual no sería mi enfado e insistencia que la convencí para ir clase por clase, desde 1º de EGB a 8º, interrumpiendo, para ir preguntando si alguien la había encontrado, y que si la veían que me la dieran. Imaginen el cachondeo general allá por donde iba, pero me daba igual. Evidentemente, no apareció jamás. Pasé las horas sumido en la más absoluta tristeza, recuerdo que no hice ni la tarea, hasta que llegué a casa y mi madre me despreocupó, dejándome más tranquilo. Desde luego, hice lo que pude por recuperarla.
Curiosa paradoja, la victoria más amarga de mi existencia breve, y una enseñanza que perdura, es preferible llegar el último, pero con los bolsillos llenos de monedas, a llegar el primero, y tener que mendigar lo que nadie está dispuesto a darte, y encima aguantar el pitorreo, y si no pregunten en la sucursal más cercana de su Banco…

martes, 13 de enero de 2009

Colonias Polinesias...

Hoy les contaré una batallita, una de las buenas. He dejado pasar unos días sin hablar del tema de Gaza, quería observar los derroteros de la ofensiva, por donde iban los tiros, vamos, nunca mejor dicho, y escuchar diversas opiniones para poder formar la mía. Resumiendo el cotarro, la historia es que, tras el holocausto, a los judíos se les regaló la ansiada tierra prometida, allá por Oriente Próximo, un escarpado y seco pedregal perdido de la mano de Dios que los hijos de la Gran Bretaña tenían olvidado, herencia de la expansión colonial del siglo anterior. La cosa es que, claro, los inglesitos pasaron por alto que allí habitaba un pueblo poco ruidoso, trabajadores de la tierra que pisaban, y con Alá en la boca día sí día también, que para eso sí que son disciplinados. Y claro, imaginen la estampa, vive usted en una casa durante años y llega el dueño diciendo que la ha alquilado a unos franchutes con aires de grandeza que pasan de darte los buenos días, tiene que joder, desde luego. Y si miran el mapa lo verán bien, escuadra, cartabón, desde aquí hasta aquí para vosotros que habeis sufrido mucho, pobrecitos, que además creo, dirían, que allí no vive nadie. Y ya conocen la manía de los judíos de no llevarse bien con los demás, que para eso son únicos. Plantaron su bandera, la estrella de David en medio, un poquito de publicidad por allí, un par de pelis de lloreras por aquí, y listo, un pueblo para una tierra, con calzador, de los buenos, y a la gentecilla que estaba antes que les zurzan, que no han sufrido tanto como nosotros, pensarán…
Eso fue hace 60 años, y a palos hasta ahora, así que imaginen, hasta hacer del pueblo palestino un hormiguero donde en menos de lo que va de Mairena a Umbrete malviven millon y medio de almas, y un objetivo claro en los sionistas, la aniquilación total, en sus respectivos campos de concentración, que manda huevos la paradoja histórica…
Este es el conflicto queridos lectores, así explicadito fácil para que lo entiendan, pues no tengo muchas más líneas para disertaciones intelectuales, que para eso ya hay otros blogs. A todo esto, no se confíen, que hay más de cien conflictos bélicos en el mundo a los que no se les da ni bola, con más muertos, la mismas injusticias y toda la pesca, que dictaduras hay para regalar en este antro de planeta. Sólo he vivido dos manifestaciones contra la guerra en mi vida, ésta y la del 11M, y, curiosamente, las dos poco antes de unas elecciones en sus lugares de origen. No sé porqué me da a mi que los políticos van a tener algo que ver…la solución a esto,al menos la mía, está clara, campos de concentración para gentes de la política, eso o que los inglesitos les regale alguna tierra colonizada allá por la polinesia, y que vivan todos en amor y compaña, que lo dudo, y planten su bandera, la de la vergüenza…

lunes, 12 de enero de 2009

La tengo pequeña...

La tengo pequeña, enana diría yo. No se me asusten fieles lectores, sé que no soy el único ni el primero que lo sabe, que no hay mucho más que entender si uno lo piensa. Mínúscula, y gracias que no he tenido que utilizarla para conseguir ascensos o aprobar asignaturas, porque hubiera fracasado en mi desempeño, tanto como cuando alguna vez me he propuesto, sin éxito, que creciera. Diminuta, invisible para el que disfrute en sus manos de enormidades y exageradas muestras inhumanas, o quizás lo normal para la especie, aunque me obstine en negarlo, que de ilusiones y de lamentos se vive. Ridícula, más aún si la comparas con elementos anónimos al azar, lo anormal de lo normal, vamos, que para esto si que hay medida, aunque preocupe de cuando en cuando.
Y no puedo hacer nada para remediarlo, la ciencia no sabe darme más respuestas de la que espero, mis amistades cercanas lo saben pero no hacen caso, algún gesto de burla como mucho, y es que no es para menos. Mi madre bien conoce el tema desde antes casi de que pudiera hablar, siempre estuvo y estará apoyándome, yo lo sé, mil gracias madre, sé que miras con resignación lo que otros traducen en risas, ese idioma de las madres, ya saben… Un mundo que premia al que la tiene más grande, visto lo visto, un lugar que repele a los que carecen de lo que yo, precisamente, adolezco.
Ya saben de qué hablo, a lo que me refiero, aunque de cosilla nombrarlo…. De la vanidad, señores, de la vanidad…
Y es que tengo poco y quisiera tener aún menos, pues abrirá puertas, pero mi alma no dormiría tranquila, ni te digo mi conciencia…
Lunes de vanidades y dobles sentidos, como todos los lunes, y un frío que pela, tanto, que me la empequeñece…

miércoles, 7 de enero de 2009

Barcos piratas y buenos propósitos...

Se acaba este oasis en el desierto, donde descanso y alboroto conviven a la par olvidando madrugones y estrecheces. Se termina, pensarás, al fin, pero esa desdicha dominará tu alma sólo hasta que abraces el frío de primera hora, ese que cala y que nubla buenos propósitos. Sí, amigos, lo que queremos y no tenemos y viceversa, que eso nunca cambia…
El mejor de los hábitos, el que no se dice, la mejor de las intenciones, la que mis sentidos no palpan. Y es que no tengo recetas mágicas pero permitan que insista tanto, que viene siendo gratis, nuestro mejor quehacer en este tiempo nuevo que entra es el respeto, en su máxima consideración, y si para tan noble actitud tiene que rezarle a un Dios, a varios o echar la bonoloto todos los jueves no dude, hágalo, y vuelva a usted mismo, a ese minuto antes de cerrar los ojos en la noche, ese examen sin nota que desvela y hasta duele, y, siendo sinceros, valoremos si somos justos con nuestro destino, lo que tenemos y cómo lo utilizamos, si para bien o para mal. Porque no hay peor delito que dar la espalda a nuestras posibilidades, a ese gen que te dio el don de tener dones y si no de aprenderlo. Si algo entendí en este mar de piratas, compañeros, es que no se nace timón en ristre, con vela alzada y viento de popa, pero que con un algo de actitud y un mucho de paciencia, si permanecemos con buena dirección, el cielo tornará despejado y arribarás a orilla amable, donde el Sol calienta y no quema, donde corsarios son espejismos de sí mismo…
Pero hasta entonces, bravo capitán, agarra bien las jarcias y apoya tu codo bien fuerte porque desde el mar, recio y asesino cuando quiere, hasta el cielo, oscuro y traicionero, zarandearán tu dicha y tu rumbo, si no te trae la marea algún inmisericorde bucanero…
Sean buenas personas en este año nuevo que entra, y únanse a la flota de buenos navíos, que vamos siendo legión por momentos, en busca de veleros que merezcan la pena, entre tanto navegar pirata. Y ya todo, prometido, por mi vela maestra, serán oasis, sin lamentos…

lunes, 5 de enero de 2009

Reyes majos

Este año vuelven a tenerlo chungo los reyes magos, chungo de verdad, oigan. Para empezar están en Oriente Medio, como para que sus majestades crucen la línea de Gaza, esa donde los tanques hacen de las suyas a diestro y siniestro. Y por el aire, en camello, vayan olvidándolo, que teneis los antiaéreos israelitas apuntando todo bicho viviente, no vaya a ser que se escape alguien. Pero bueno, pongamos que salen por orden ministerial por el bien de los niños del mundo. Aún así lo tendrían complicado. Si piensan dar la vuelta por el Índico lo tienen mal, tenemos piratas allí con espada y pistola aguardando para apresarlos y pedir rescate, aunque tal y como están las cosas en su patria igual no pagan ni un duro para recuperarlos, que esto de la crisis llega a todo cristo. Aún sorteando tanques y piratas, que no es poco, llegarán a España por Catalunya, la nación de los catalanes,sí, y ojito con dejar juguetes sin instrucciones en catalufa, no vaya a ser que le metan una demanda de mil pares, Ezquerra mediante.
Cuando lleguen a las Vascongadas no descuiden la carroza, majestades, que alli antes que te escantilles la llenan de amonitol del bueno y llegan los regalitos a Chipiona, paje incluido. Habiendo salvado tanta zancadilla llegarán por Despeñaperros a Andalucía, y ahí será donde flipen sus majestades, háganme caso. Estará allí para recibirles el mismo de todos los años, Don Manuel Chaves, mesías del pueblo andaluz por excelencia, luz de luces. Déjense llevar por los lugares maravillosos de nuestra Comunidad, la balsa de fosfoyesos en Huelva, Cádiz con sus playas llenas de parados sin trabajo, Malaga con sus construcciones ilegales a pie de playa, Granada y su "mala follá", hasta que lleguen a Sevilla, con sus gentes amables, lleguen pronto que está el tráfico para historias, no diré más.
Y yo, señores Reyes, como he sido bueno, pues he sido malo, os pediré entonar el Virgencita que me quede como estoy de aquí a un año, que no es poco, tal y como vienen dadas. Feliz Noche, mis reyes majos...

martes, 30 de diciembre de 2008

El vasco que salvó España

Mañana 31, podría volver a reeditar el relato de los pasteles, porque será una repetición del momento, pero lo daré por sabido, pues tengo unos lectores avispados.
Hoy les hablaré de Blas de Lezo,más conocido como "Patapalo", marino de principios del s.XVIII., hombre Guipúzcoano que alcanzó, desde abajo, las mayores cotas en cuanto a rango, y todo, amigos, creanme, por méritos propios. Y para ejemplificarlo sólo contaré una de sus batallas, ya siendo comandante general en Cartagena de Indias, antiguo reducto español sitiado por los ingleses comandados por Vernom en 1741. Para que se hagan una idea de la desproporcionada gesta, los Ingleses contaban con 186 navíos con la última tecnología militar y 23.600 combatientes entre marinos, soldados y esclavos negros macheteros de Jamaica, todos optimistas pues ante sí tenían 3.000 hombres entre tropa regular, milicianos, 600 indios flecheros traídos del interior, más la marinería y tropa de desembarco de los seis únicos navíos de guerra, han oído bien, 6 únicos navíos. Con mucha imaginación, no aburriré con detalles de estrategia, Lezo acabó con los ingleses en la, quizás, derrota más importante que tuvo nunca Inglaterra, asegurando el dominio español de los mares durante más de medio siglo hasta que lo perdió en Trafalgar. Y todo gracias a Blas de Lezo, que llegó a hundir sus propias barcazas en la bahía de Cartagena para impedir el paso de los anglosajones y aislarlos bajo fuego continuo hasta caer derrotados en un nido de cucarachas. Y este hombre, además, era de los que se pringaba, es decir, al acercarse con demasiado ímpetu a sus defensas, recibe un balazo de mosquete en el antebrazo derecho, pierde la vista...
Sin embargo, aunque las proezas de Blas de Lezo estén a la altura de los más grandes héroes de la historia, es un personaje prácticamente olvidado, pues es lo que hacemos en nuestro país, honramos a los débiles de espíritu, Sardás, Buenafuentes y Gabilondos, y dejamos de lado los hombres con mayúsculas, de los que heredamos la tierra y el alma, en silencio. Y era vasco, más vasco que nadie, piensen, y salvó España en Mediterráneo abierto, Cartagena, Atlántico.... y se tendrá que estar revolviendo en su tumba, lejos de su patria, la que lo olvidó, pero vive aquí, en mi blog y en mi espíritu...

lunes, 29 de diciembre de 2008

Pasteles entre trincheras...

Navidad como cualquier otra, no esperen crónicas indigestas y resacas de órdago. Tengo por buena costumbre, en Nochebuena, acostarme temprano, quizás ahogado entre tanta salsa carnicera y sales de mariscos deliciosos. No mucho más, algún dulce, quizás un licor bien aliñado con risas que vienen a cuento y pronto Morfeo hace de mí su único heredero, pues es cuando las calles más se poblan de carcajadas y de euforia, y el alcohol, más o menos destilado, hace el resto...
Poco antes de la famosa cena partí con mi padre a comprar unos dulces, una humilde pero limpia pastelería que regenta una familia emigrante yugoslava. Pude ver el reflejo de la guerra en el rostro de aquel hombre que despachaba, de mediana edad, repartiendo los manjares en la bandeja con la misma delicadeza con la que aconsejaba bocados exquisitos, tanta humanidad en tan pocos gestos...
El viento lo trajo a Huelva, la ciudad de las balsas de fosfoyesos que contaminan y ciudadanos sin corazón que asienten al destino sin rechistar, el lugar donde, en Nochebuena,cerca de la pastelería digna de la familia yugoslava, cientos de jóvenes en desvarío se intoxican sin medida vaso en mano, en medio de la calle, como yonkis de sí mismos, y con el mundo por testigo, aplaudiendo...
Volviendo a casa, con mi padre portando su bandeja de dulces, cruzamos por aquella fatídica calle donde yacían seres con morada pero sin moral, el cementerio de las risas, pues la felicidad en las fauces era unánime, tanto como la tristeza de mi alma, quizás rabia, no sabría traducir tanta vergüenza...
Y me vino a la cabeza la humilde y trabajadora familia yugoslava, y la tenebrosa imagen que encontrarían cuando echasen el cerrojo al negocio y fueran a casa a cenar, pues tantos vasos rotos en su camino, tanta violencia gratuita, tanto incompredido sin armadura, no creo que distase mucho de la tierra que un día dejaron porque el aire se hacía irrespirable, valga la macabra comparación. Y pensé, ahora sí, furioso, que no somos dignos de tener en nuestro mundo gente tan luchadora, curtidas en el silencio, pues también habitamos en guerra horrenda, la que afligimos contra nosotros mismos, la guerra civil de las almas, y si no me creen den una vuelta por mi calle, en Nochebuena, tendrán que sortear vidrios rotos y hasta alguna que otra trinchera ...

lunes, 22 de diciembre de 2008

Una noche de las Buenas

Y llegó la Nochebuena, donde luces se confuden con mazapanes para darle al frío linaje mágico. Se hace sencillo si no te lo planteas, te reúnes con los más cercanos, paladeas manjares prohibidos para tu conciencia, brindas por volver el año siguiente a brindar y tumbas contigo en la madrugada deseos y recuerdos, lo que está por venir y lo que se fue, nada del otro viernes, o quizás demasiado para corazones acostumbrados a mundos rellenos de prosa, con bordes en sepia...
Y aquí comienza el suspiro que os pido, compañeros de viaje, alzad vuestras copas, como yo haré, y encontradle el sentido a cada sonrisa que surja, saboreando cada aroma que te lleves a la boca, y respirad bien fuerte, como si fuera a acabarse el aire, al regazo de una vela que llena de paz moradas que lo merecen. Y amad, al que teneis al lado, al que teneis enfrente, a vosotros mismos, pues no te llevarás de este mundo otra cosa que lo que siembres en las almas de quienes te admiran...
Y si esto se cumple, amigos, sentiros bien dichosos, pues son privilegiados los que pueden sentarse con los suyos un año más, los que no olvidaron la sonrisa en una cuneta, a los que el bolsillo permite bocados dignos, los que saben respirar, como yo os pido. Haced de mi espada la vuestra, y cuando falten los que no deberían, en vuestra mesa, en vuestra NocheBuena, invocad la dignidad, la humildad y la bondad, pues os digo que entonces ya jamás estaréis sólos, no nos pueden arrebatar lo que abrazamos con todas nuestras fuerzas, y seguid respirando, hermanos, pues vuestro mundo os necesita, tanto como mis letras...
Me encantaría que así disfrutases tu nochebuena...

jueves, 18 de diciembre de 2008

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Manda pantalones...

La historia amable de los martes asoma con retraso, como los cerebros de quienes nos gobiernan. Y es que lo recuerdo como si estuviera grabado en dieciseis milímetros y me la pusieran los sábados.
Era costumbre, y sigue siendo, hacer una fiesta al finalizar el curso en el colegio. Venía a ser un día especial, te despedías de los amigos hasta el año siguiente, una eternidad vista desde los ojos de un niño de 6 años, porque es lo que tendría, se trataba de 1º de EGB, del último día.
Esa mañana era la mejor, amanecía pronto y el sol era noble en el horizonte mientras enfilabas la escuela con tu bolsita de gominolas pertinente, por aquello de colaborar con el momento, ya saben. Recuerdo que aquella mañana mi madre me vistió un pantaloncito blanco corto, ese que usan los niños buenos en verano, prenda que iba hacer que recordara ese día toda mi vida. Volviendo al tajo, llegábamos a clase, previamente decorada con cartulinas de colores y soles relucientes que daban vida al aula, nos sentábamos, y Manoli, la tutora, ponía música en el viejo radioasette que había servido para repetir abecedarios durante el invierno. En aquella época ya creía ser mayor, tenía un buen grupo de amigos, compañeros de travesuras y correteos en el que ejercía de ilustre cabecilla, y claro, como ya era "mayor", ya tenía mis devaneos infantiles con la linda de la clase, gajes de la popularidad...
Pero no todo iba a ser tan idílico, por mucho que el día apuntara como nunca. Llevando diez minutos sentado, un mal gesto al agacharme a coger un maldito caramelo de fresa hizo que el pantaloncito blanco se rajara desde donde acaba la cremallera hasta donde se amarra por detrás el cinturón, vamos, que ya no era una prenda, eran dos, y yo en medio. Y ahí acabó la fiesta y empezó el infierno, se esfumaron los correteos y travesuras, se terminó aquello de acercarse a la muchacha mona, y hasta se me fue el apetito de gominolas, pues las repartía Manoli, la profesora, en su mesa, y para ese menester era necesario levantarse...
Recuerdo las caras extrañadas de mis amigos y hasta de la niña guapa, que me miraban y me preguntaban por mi repentina actitud, tan melancólica, sin saber que estaba sentado en un retamal de tela deshilachado e indigno. Aguanté el tirón, no me moví de mi asiento mientras los demás no calentaban posaderas y se hartaban de chucherías hasta rozar el cólico. Y tocó la sirena, salí como pude y allí estaba mi madre esperando, inconsciente de mi fatídico fin de curso. Con el tiempo entendí que eso de ir con el culo al aire iba a ser una tónica en mi vida, pero al menos ahora, si quisiera, me zamparía todas las gominolas que me apeteciera, no dejaría de hacer travesuras con mis amigos, y hasta cortejaría a alguna niña mona, porque en realidad, en este mundo, todo cristo va en pelotas...

martes, 16 de diciembre de 2008

Buenos corazones....

Se me hace realmente difícl explicarle a mi conciencia la hipocresía de un lugar que revienta ilusiones y arrastra en su marea sueños y buenos propósitos. Pero déjense de medias tintas, queridos lectores, observe al que tiene al lado y valore si es buena persona, nada de grandes proezas ni heroicidades de película, hablo de cosas nimias, no sé, si deja pasar al anciano, si guarda la cola en carnicería, si cree en la palabra más que en el castigo físico, si circula por el carril de la derecha a la velocidad adecuada. Espero que lo vayan entendiendo. No apliquen complicadas fórmulas matemáticas ni ecuaciones sin resultado, tiren de la manta de su día a día, de su latir cotidiano, su mirada a primera hora de la mañana, su gesto al salir del trabajo, su ritual al acostarse en cama propia o ajena.... Obvien su estatus social y económico, dejen de lado las posibles amistades y amoríos, lo que dicen que fue y lo que puede llegar a ser, sólo ponga su lupa en el instante que dijimos y dé nota, sin miedo a equivocarse, al fin y al cabo nadie sabe la respuesta correcta...
Por eso, amigos, amigas, abrazad bien fuerte la bondad en lo cotidiano, pues yo os juro, por mi espada, cada vez más afilada, que el destino sabrá recompensarte al tiempo, si no mis letras...

lunes, 15 de diciembre de 2008

Lunes Lunero, frío como la escarcha, tanto que mis dedos se han quedado helados, aún llevando guantes. Que sea otro quien regale letras amables, pues yo hoy no tengo....

viernes, 12 de diciembre de 2008

La primera vez que me tocaste...

Noche clara de Agosto, las luces y el alboroto sonaban ya lejos, eco de lo que unos días antes habían sido suspiros de trasnochados y carcajadas anónimas. Un verano más que se iba, y llegó la brisa al encuentro de los habitantes de un pueblo que la historia nunca recordará. Una sola bombilla alumbraba aquella calle, testigo silencioso de lo que nadie supo reconocer en un primer momento, ni quizás en un final...

La calle Pinta, como aquella carabela que vió por primera vez el nuevo mundo, fue escenario solemne de tan maravilloso milagro, irreconocible ni para sus protagonistas en aquel instante. Repicaba la medianoche el campanario del otro lado del pueblo, la brisa desapareció y se sentaron uno enfrente del otro. Como si nunca hubieran enfrentado hasta ese momento la verdad que sus almas reclamaban, él, tan ávido en palabras en momentos sin importancia, ahora, cuando más necesitaba de aquella lucidez, acabó sus discurso entre balbuceos, con la vergüenza propia de quien llega por primera vez a una sala esperando una sola palabra brillante, una sola oportunidad para sobrevivir. Y creyó haber muerto, tanta belleza, tan cerca, tanta perfección al alcance de sus dedos, como besar el mar, como guardarse una brizna de aire en el pantalón, imposible y a la vez posible, lo cercano de lo lejano, lo invisible de lo más visible. Noche de locura, el ser más bello le sonreía ante sus proposiciones, tan quiméricas, tan ilusionantes, tan milagrosas... y la desazón no hacía sino crecer en él, y cada vez se iba haciendo más y más pequeño.

Volvió la brisa,incómoda, y ella vistió con su chaleco, fino pero agradable al tacto, jamás él se percató de tan noble prenda hasta que ella se la enfundó, perfecta consonancia, parte de él ya formaba parte de ella, preciosa paradoja, tan extraño momento pero a la vez tan tierno. Y ocurrió.. Ella, cada vez más cerca, alargó su mano y lo acarició inocente, ni de lejos sospechaba el desorden que por aquel momento clamaba cada palmo de su cuerpo, aquel maravilloso desorden...

Y así ocurrió, una noche más en la historia de la Humanidad, la noche más importante, la que jamás dejaré de recordar hasta el día que, en mi lecho de muerte, sea yo el que alargue mi brazo para acariciar lo más maravilloso que se cruzó en mi camino y que, ni por asomo, dejaría volar lejos. Aquella madrugada y todas las que hemos vivido, hacen que, después de tanto tiempo, el desorden, lejos de apaciguarse, domine cada acto de mi cuerpo, cada segundo de mi vida. Dominas mi mundo, creí que lo menos que nos merecíamos era tener un breve relato de la primera vez, la primera vez que me tocaste...

jueves, 11 de diciembre de 2008

Si les hace bien a vuesas mercedes, el pintor de cuadros, por enfermedad y por obligaciones académicas, postpone su pintura para mañana... asi que piensen en ovejitas si tienen a bien...

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Animales pero distintos...

Sobra decir que este pasado puente me dediqué, como media España, a hacer molde en mi sillón preferido y a comer las delicias de mi madre, que son muchas y variadas. Pero hubo dos imágenes que me hicieron saltar de la cómoda postura. Una, quizás lo hayan visto, lo del perro que coge del hocico a otro perro atropellado en medio de la autovía, jugándose la vida en medio del tráfico que iba a toda velocidad por un compañero quizás ya inerte. Un gesto tan humano que parece mentira que lo lleven a cabo estos dos animalitos.
La otra imgen es más tétrica aún. Los del Caiga quien Caiga, tan ácidos como siempre, se dedicaron a preguntar cuestiones básicas a los Diputados en la puerta del Congreso. Nada de difíciles fórmulas, preguntitas del tipo cual es la Capital de tal provincia o a qué temperatura hierve el agua. Ya se imaginarán las respuestas, al menos las que sacaron en pantalla... algo peor que lamentables. Pero hubo una que fue la monda, le preguntaron a la señora Ministra de Trabajo por el sueldo mínimo profesional en España y, señores, la horrible política no tenía ni pajolera idea. Díganme si no es para organizar una revuelta y saquear las Arcas del Estado en pos de una repartición justa...
Y ahora comparen historias, la del perro y la de la MInistra, y piensen cual de los dos se preocupa más por el prójimo, cual de los dos vive mejor y, sobre todo, cual de los dos tiene más Humanidad... y llegarán a la conclusión de siempre, votamos en las urnas a los animales equivocados...

martes, 9 de diciembre de 2008

Manzanas sobre mormones

Os prometí lo del intento de asesinato el martes pasado. Y es que fue gracioso, menos para los perjudicados. Tendría unos 9 años, mi edificio estaba enclavado en medio de un terraplen enorme donde la gente aparcaba y algunos cruzaban para acortar camino en su destino. Era un lugar de tierra y yerbajos muertos, de cuestecitas que hacia las delicias de la bicicleta en verano, pero ese día iba a ser mejor. Cuando era pequeño tenía la insana costumbre de arrojar las manzanas semimordidas a ese pedregal de mala muerte cuando ya no quería más, y fue aquella noche incierta cuando dos mormones bien trajeados caminaban tranquilos por aquel camino indecente, manchando sus relucientes zapatos, cuando les vino a caer, cual meteorito, aquella fruta mordida del cielo. Que me imagino el susto de los señores, en plena noche, en medio de un camino siniestro, que te golpee algo que se deshace y te llena de caldo, tuvo que ser gordo. Pues en esas que yo, que siempre me percataba que no hubiera nadie abajo, me asomé por curiosidad infantil para ver donde había caído el material, y recuerdo perfectamente sus siluetas dibujadas en la oscuridad mirando hacía arriba. Me escondí al instante y pensé que ahí había acabado la historia. "Les habrá caido cerca", pensé...
Diez minutos más tarde estaban los señores en la puerta de mi casa y mi madre, ajena a todo el cotarro, sin tiempo para escucharlos, intentando persuadirlos para que se fueran a enseñar su religion a otro piso. Y yo allí, cerca de la puerta, como si vinieran a buscarme para llevarme por tal horrendo crimen. En esas que interrumpen las evasivas de mi madre y en un infame español exclama el rubito: " Que su neño me ha torado una mansanaaa". Mi madre lo entendió al instante, ya tenía antecedentes por lo mismo, pero lo negó, como buena madre que defiende a su hijo.
Y se fueron como vinieron, con la camisa manchada de caldito y la cabeza embotada por el golpe y el susto. MI primer intento de asesinato, contra americanos, y mormones. Y aunque fuera intento de homicidio involuntario, señor juez, no me arrepiento, por todas las manzanas que los americanos nos llevan lanzando tantos y tantos años desde su atalaya...

viernes, 5 de diciembre de 2008

Se va la semana, el frío, el aburrimiento y las ganas de estudiar.... Aprovechen el minipuente, no queda otra...

jueves, 4 de diciembre de 2008

Cosas que nunca te dijeron...

De cabello fuerte, como su raza, de gesto firme, como su honradez. Su mirada abraza, sus manos dibujan gestos bruscos pero amables. No anda, se desliza. Su puño, tan apretado que asusta. Su alma, tan sencilla que sonríe al miedo. Sangre de mi sangre, el viento le trajo penumbras a su corazón, hielo al deshielo. La recuerdo desde muy pequeño, siempre ocupada, danzando sin parar, como ave que no descansa, como nevar que no cesa. Aprendió de lo humilde, entendíó que su palabra era su única coraza, se hizo fuerte en sencillez, en trabajo, en esfuerzo... y fue esquivando trampas, saltando obstáculos. Regaló la vida a dos niños, herederos de su misma tez cándida, de la misma media sonrisa que no guarda nada, la que no engaña jamás...
Adornó su jardín de esperanza, plantó ilusiones en cada esquina, y fue regando con mimo, como nunca, como siempre, como le enseñaron sin enseñárselo. Pero un día el jardín marchitó y solo hizo recoger pedazos de un invierno que sabía llegaría. Y fue entonces cuando ocurrió el milagro, donde la raza apretó el puño y su gesto, honrado, abrazó lo inabarcable para el común de los comunes, y obró que el invierno tornara en primavera temprana, en flores de mayor vigor, en olores hasta entonces desconocidos. E hizo de su jardín el más deseado, el más rico en sustancia, aún con los mismos ingredientes que antaño, pero diferentes aromas, geniales y puros.
Y siguió luchando, y lo sigue haciendo, por un lugar que es suyo en este mundo, pos sus hijos, por un jardín divino en medio de la nada... Quizás nunca acaricies su alma, pues a los "Pura Sangre" se hace imposible acunarlos, pero quizás puedas acercarte a respetarla, la podrás ver, seguro, en este invierno, en Rios Ramos 61, Villarrasa, y te regalará la primavera....

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Funcionarios como Dios manda...

A muchos les parecerá raro el título, pero sí, así es, ayer por la mañana trasladé mis virus a la Consejería de Vivienda de Sevilla, enclavada en un entresijo de calles que se hacen laberinto. Fui por aquello de actualizar los papeles del nuevo alquiler que pago como buen cristiano. Igual se acuerdan, Zapatero dijo que me pagaría el piso, aún estoy esperando. Pero por si acaso tengo mis papeles al día, no vaya a ser que un día se equivoquen y me tomen en serio.
Después de una hora esperando numerito en mano, la maquinita me indicó que era mi turno. Esperaba encontrarme un tío de esos carca, con bigote y chaqueta de pana, mosqueado por estar fuera de tiempo atendiéndome, pero nada más lejos de la realidad. Allí encontré una chica joven, no muy guapa pero arreglada, con un lenguaje corporal que invitaba a preguntarle cada duda que tuviera. Atendió cada palabra, me buscó los papeles que me faltaban, me ayudó a rellenarlo, y le dio tiempo a soltar un chascarrillo simpático entre medias. Yo, casi por devolver el interés, le pregunté si estaban muy liados con la ideita del gobierno. Puso cara de espanto y me comentó lo difícil de tratar con gente que le cree culpable de su situación, estando como están, desbordados. Pues eso, me dio la mano, le devolví el chascarrillo, sonrió, me devolvió los papeles y acabó mi turno. Y salí por la puerta bien contento, y pensando que muchas veces, el cliente no tiene la razón. Chapeau por ti, funcionaria!, porque funcionas...

martes, 2 de diciembre de 2008

Amistades peligrosas...

Yo ví al ratoncito Pérez y a los Reyes Magos. Sí, alucinen y, si quieren, no me crean. Ocurrió cuando tenía unos 7 años, en esos momentos en los que crees que unos tíos vestidos de magos de Oriente asaltan tu casa en plena noche con camellos y pajes de serie para dejarte regalitos y caramelos bien puestecitos. Sí, en mi casa se le dejaba un barreño de leche que aparecía vacío al amanecer. Vamos, que aún olía a pelo de animal cuando descubría la sorpresa de los presentes, e iba corriendo a la cama de mis padres, a primera horita, más por miedo a que volviera a aparecer algún paje morito con alguna bolsita de caramelos olvidada que por otra cosa. El susto hubiera sido de órdago...
Pues eso, que pasé aquella noche en vela, vamos, que escuché a los reyes entrando en casa y poniendo el scalectric, y hasta probándolo. Me recuerdo aquella noche tapadito hasta el cogote, sudando, asustado por el reflejo de los coches en la ventana, no fuera a a ser que los reyes vinieran antes de tiempo. A la mañana siguiente te olvidabas probando los cacharros, hasta el año siguiente...
Algo parecido me pasó con El Señor Pérez, el ratoncito. A ese lo ví, lo juro, por la rendija que deja la puerta de mi cuarto entreabierta. Le ví cogiendo el diente y dejándome las cien pelas de rigor debajo de la almohada. Les puedo asegurar que mis ojos vieron cómo se marchaba feliz por el quicio de la ventana y saludando. Eso por no hablar de la vez que el ordenador, en antiguo MSDOS, me ordenaba apagarlo e irme a la cocina a comer. Me quedé dos minutos anonadado en las posibilidades de la informática, y, evidentemente, hice lo que me pedía. No medié palabra con mi familia del asunto, no fuera a ser que se enfadara la tan amable máquina...
Y se quejaba mi madre de que tenía mucha imaginación para contar e inventarme historias, y no sé porqué me da a mi, madre, que tienes algo que ver en todo eso...
El Martes que viene, les adelanto, más que nada porque me acabo de acordar, y para que no se me olvide, les contaré la noche en la que intenté asesinar, involuntariamente, a dos mormones con una manzana medio mordida. Hasta entonces, si ven al señor Pérez, a los de Oriente, o a mi madre... desconfíen....

lunes, 1 de diciembre de 2008

Miré usté por donde, hoy al menda no le sale ni una letra, se suspende por hoy la terapia hasta que el paciente venga predispuesto a colaborar, porque así no se puede...

viernes, 28 de noviembre de 2008

jueves, 27 de noviembre de 2008

Raul...

Nació en provincia de artistas, no podía ser menos, donde mar y tierra se unen para dar a la historia el principio de todas las cosas. Al poco nos lo trajo el viento, sonriente, como vive, y nos fue regalando momentos sin esperar nada a cambio. No tuvo infancia fácil, o quizás la más sencilla de todas, amor y guerra entre cuatro paredes que cada vez sonaban más huecas.Sabrás de quien te hablo, es fácil. Con él gana el cariño, sin duda, pues solo tienes que escucharlo un momento, lo justo para descubrirte músculos de la cara que tenías olvidados. También lo notarás, por si aún no lo tienes claro, por esas lágrimas amables que te recorren la mejilla al ritmo de cada chascarrillo. Y después volverás a la calma, a ese mar de secretos y de verdades, ese que tanto nos reconforta y que tanto echo de menos. No aspires a amar su corazón, porque es indomable, excepto para unos pocos, entre los que me cuento, pero haz por pasar, al menos, al umbral de su alma, tan generosa como divertida, tan amable como bella, y conocerás mundos nuevos, dentros de tu mismo mundo, lugares, sensaciones, sentimientos, jamás imaginados. Y ya nunca olvidarás su nombre, compañero, porque hay huellas que no se van, hay mares que no saben borrarlas, arena de la buena. Caballero sin espada, rey sin corona, pintor sin lienzo, no tiene necesidad de herramientas para lo que el hace, sólo su mirada y cuatro palabras justas para hacerte feliz, aunque sea efímero, pero eterno en tus carnes...
El universo le debe disculpas, demasiadas, por permanecer indiferente a su ejemplo, el que propone con cada gesto, el que anima al más deprimido. Una deuda impagable la que tenemos los que lo conocemos, esa que jamás reclamará porque no sabe ni quiere.
Testigo de mis maldades y mis bondades, desde el principio de mis días, si de algo me jacto en este mundo, u otros si los hubiera, es de tener como amigo, como mejor amigo, a la mejor de las personas que he conocido, divina coincidencia, pero aún más divina amistad. Amigo, la distancia es mera anécdota,porque el viento, como antaño, volverá a juntarnos,lo juro, por mi espada, por la nuestra...

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Duros a cuatro pesetas...


Hoy incumpliré una promesa, o varias, según se mire. Pero puestos a ir al infierno o al purgatorio o donde Dios decida, prefiero ir por motivos de verdad, ganaditos bien a pulso. Hace tiempo le prometí a mi madre y a dos personas más que no insultaría a nadie en esta página. Una de esas dos personas, se reirán, fue un sacerdote que me confesó en víspera de exámenes de septiembre, por aquello de acudir a lo que sea para conseguir el aprobadillo, que no se me enfade el clero. La otra persona me lee a diario, me quiere y me respeta, a la vez que me soporta, lo cual no es plato de buen gusto, la vida del excéntrico, ya saben...
Pero basta de mareos literarios y explicaciones. Ayer recibí en el correo una publicidad de esas de tarjetas de crédito fáciles, sí, las "Blucard" o "Yellowcard" o las "Susmuertos People", esas que te dan 30000 napos del ala el mismo día, a la vez que te animan a que te vayas de viaje con la pasta, o para un coche, o para esa reformita que querías hacer en el cuarto de baño. Eso, tome el dinero y corra caballero, y con esto y un bizcocho, vida ideal y desahogada, al menos hasta mañana a las 8. Si, a las 8, tempranito, porque no tardarás mucho en repagar el favor que te hacen con la maravillosa "Greencard Love the World", pero, claro, ahora no deberás 30000, los cuales te has pulido en ponerle esos alerones guapos al buga y llevarte a la chorbi a Chipiona para tirarte el pegote, no, ahora debes el doble cariño,60000 leurillos, y a la voz de ya, que si no te mando un tio que te joda la vida y te meta en listas negras,allí donde habitan las malas personas.
A mi madre, a aquel sacerdote de turno y a la incondicional de mis momentos íntimos, Lo siento, ya os compensaré de otra manera por faltar a mi palabra, pero es que hay días en que el impulso resulta más poderoso que las buenas intenciones. Por eso,a los de las tarjetas fantásticas, Hijos de puta, Hijos de la grandísima puta. Y os lo digo libre de intereses...

martes, 25 de noviembre de 2008

Aquel vendedor de loterias...

Vaya por delante que no soy de comprar cupones de la ONCE, que no sé muy bien diferenciar la bonoloto de la primitiva, ni sé cuando es y dónde se cobra si es mucho. No soy un entendido del tema, ni de las maquinitas esas de los bares, que parecen una feria con tantos colorines,y rara vez echo ya la quiniela. Hace tiempo que perdí la fé en el juego. Ojalá no lea esto mi padre, que lleva echando la misma combinación veinte años, será lo único que yo juegue, cuando él falte.
Pero les pondré en verea, aquel día que les relato me rasqué el bolsillo y jugué gustoso, fue irremediable...
Junio del año 2000, 8 y media de la mañana, cafetería de la Facultad de Humanidades del Campus de Guajara de La Laguna. El que les habla se jugaba los cuartos y algo más minutos despues, tocaba el examen de selectividad, pongan sus cabecitas en situación. Casi ni acertabas a escribir bien tu nombre en folio sin renglones, se palpaba en el ambiente la sintonía de un juicio a muerte, y allí me encontraba, al final de la barra, con leche sola, fría, como la mañana, y a mi lado gentes, profesores de facultad emperchados, alumnos de quinto, de primero...
En esas que entra un señor mayor, con traje viejo pero limpio, corbata anudada a la antigua, un sombrero de esos de copla y un bastón de madera recia. Muy educado, casi midiendo cada paso, lo pude observar desde el principio.Iba despacio de mesa en mesa, sin molestar a nadie. Decía buenos días, aguardaba cinco segundos e iba a otra mesa. Algunos ni se molestaban en levantar la cabeza de la tostada. Al fin se detuvo a mi lado. Era un señor serio, agitanado. Me encantaron sus zapatos relucientes, lucía anillo grueso de oro en la mano con la que mostraba los cupones y llevaba el bigote recortado, muy formal. Cinco cigarros habanos asomaban por el bolsillo superior de su chaqueta. La estampa y las maneras resultaban irresistibles, así que dije: «Deme uno para hoy». Lo cortó solemne, cobró, me devolvió el cambio, se tocó el ala del sombrero y dijo: «Gracias, caballero». Luego se fue andando muy erguido y muy despacio. Impasible. Torero. Valía la pena recordarlo, si tocó o no lo que me vendió es lo de menos...me tocó disfrutarlo unos minutos, y eso fue para mí un gran premio...

lunes, 24 de noviembre de 2008

Frenos que frenan y alcaldes asustados...

Un Lunes más que se atraviesa como hueso de aceituna.La vida del pringao no es vida, al menos de Lunes a Jueves. Les contaré hoy la del Viernes. Caía la tarde, trabajaba en una casa palacio de esas modernas y señoriales, una de esas fiestas privadas donde el ego llega al cielo. Pero ese no es el tema. Iba pedaleando camino de Plaza Nueva, saboreando los aromas de esta ciudad en Otoño, ese olor a castañas que se impregna en los abrigos de anónimos personajes que alzan sus miradas a la altura de la Catedral, majestuosa. En esas que me encuentro enfrente del Ayuntamiento, donde, al parecer, estaban inaugurando algún tipo de obra escultórica que puedes visitar estos días. Evidentemente, donde hay una inauguración, hay un alcalde ávido de aplausos, pero yo no me percaté hasta que lo tuve a dos centímetros de mi rueda. Y es que me quedé embobado con la estatua central del conjunto, una reproducción del "Pensador" de Rodin preciosa, pude adivinar en cobre, con una luz que le daba trascendencia y grandeza. La muchedumbre se afanaba observándolo mientras yo, a una media distancia, hacía lo propio dejándome llevar por la inercia del pedaleo. Pero sucedió, al grito de ¡cuidado!, frené en seco mi montura y quedé a escasos centímetros de un pantalón liso de pinzas, de raya diplomática, al igual que la chaqueta, al igual que... la cara enfadada del alcalde de esta ciudad que me acoge.
Sus ojos se clavaron en los míos igual que los míos en los suyos, nos dirigimos una leve disculpa, a todo esto, él estaba en medio del carril bici, y seguí mi camino, el camino del pringao que va a echar horas por un sueldo mísero.
Y cai en la cuenta. Fue el "Pensador" el que me distrajo, fue la lucidez, la Verdad, la que quiso que atropellara al político, la ignorancia, lo siniestro, lo oscuro...
Pero en el último momento frené, justo al revés que ellos,pensé, que atropellan sin tan siquiera pedir una disculpa, aunque no la sientan de verdad, como la mía del viernes...malditos frenos de disco que frenan cuando frenas...

viernes, 21 de noviembre de 2008

Aprovechad el finde, hijos de la justicia... Se va otra semana emocionante...

jueves, 20 de noviembre de 2008

En la vida hay mantas y mantas. Están los que la llevan puesta todo el día, arriba, en la cabeza, y los que sólo la utilizan para caer en brazos de Morfeo, o, como mucho, en brazos de algún personaje, anónimo o no, homo o hetero, que eso le importan a sus bajos, que para eso son suyos. Estos son los que toca hoy...
El gesto de ternura es natural, sereno. Una mano acariciando la del otro casi con descuido. No furtiva, sino discreta. Los miro con atención y agrado. Es bueno que la gente se quiera, me digo. Son dos treintañeros correctísimos, el aire educado. Uno de ellos –el que acaricia la mano del otro–, muy bien parecido. Visten ropa deportiva pero buena, con un puntito de clase. El cabello lo llevan muy corto. Sobre la mesa, junto a los cafés y las tostadas, hay un libro cuyo título no alcanzo a distinguir y una guía turística de la ciudad. Hablan bajo, en francés, y observan a la gente que pasea por la Avenida, entre el Metrotren y la Catedral. Es la segunda pareja de homosexuales que vi ayer, y la duodécima, o así, en los tres días que llevo yendo al centro. Los he visto paseando por Santa Cruz, sentados en una cafeteria de la Constitución, siguiendo admirados y atentos, las evoluciones de los cantautores hippies que reunen gente en la calle. Gente mesurada, observo. Sin estridencias. Y eso me gusta. Una mariquita escandalosa incomoda tanto como un macho brutal y cervecero dando voces en la barra de un bar. Cosa de gustos. Se lo hago notar a Juan Carlos,más de Sevilla que la Giralda, mi compañero de fatigas en la facultad tantos años. Os estáis homosexualizando mucho por aquí, chaval, le digo. Aunque en plan bien. Cada año veo más parejas así. Gente agradable y guapa. O quizá guapa de puro agradable.Gente de verdad es lo que quiero, me da igual con quien se lien la manta, mientras no salgan a la calle con ella en la cabeza...